
¡Hola a todos!
Bienvenidos a nuestro blog, espero que disfruten visitándolo.
Hace mucho que rondaba por mi cabeza la idea de hacer una página o blog para contar las historias de mis animales, mostrarles sus fotos nuevas, contarles aventuras... en fin, ¡todas esas cosas que los locos por los animales disfrutamos!
Y la mejor manera, y más fácil, me pareció que era un blog, aquí estamos.
¡Nos vemos por el blog!
Si quieren comunicarse con nosotros: tomo_fan711@hotmail.com
Clickeá en los nombres para leer la historia de:
Serena Tomoya Sora Miyabi Miwa
Hotaru Aisha Inochi Sarina Alonso Poe
Nosotros estamos totalmente en contra de la compra de animales ya que miles de perros y gatos mueren cada año en las calles y en perreras o protectoras. Hay animales que mueren de viejos sin saber lo que es una familia, el calor de un hogar o que alguien te quiera.
¡No compres, adoptá!
En La Plata:
A.P.A La Plata
http://www.apalaplata.org.ar/
Necesitan de tu ayuda para alimentar a los más de 250 perros y adoptantes de manera urgente. Te podés hacer socio con una cuota mínima de 6 pesos!!!
En Buenos Aires:
http://www.adopcionperros.com.ar/
Poe
Esta creo que es la adopción más "extraña" que tuvimos! Habíamos ido a ver a mi médico y como yo me había quedado en casa de una amiga que vive a una cuadra del lugar, mi mamá fue la encargada de sacar a los perros al parque. Ya era de noche y se estaban volviendo cuando mi mamá se acercó a uno de los pocos faroles a llamar a Hotaru. Sin querer miró para abajo y se sorprendió al ver un hamster. Dice que dijo "Uy! un hamster!", se agachó, le puso la mano y el enanito se subió solo!
No puedo explicar como se rieron los veterinarios de nuestros bichos cuando se enteraron! Uno de ellos no para de repetir "solo a Alejandra (mi mamá) le pasan estas cosas!" xD 
El pobrecito estaba tan flaquito que le podíamos tocar todos y cada uno de sus huesitos. Yo tuve hamsters de chica, pero ya no me acordaba nada de sus cuidados (el último lo debo haber tenido hace casi 15 años atrás), así que me metí a internet a ver qué tenía que hacer con el enano! Lo primero que hice fue ir a comprarle una jaula, ya que el pobrecito estaba viviendo en el transportín de los gatos!
Al principio pensaba encontrarle otra casa, sobre todo porque Miyabi curioseando le había empujado la jaula y lo había tirado al piso. Nos asustamos tanto que pensamos no podrían convivir juntos. Pero los animales siempre nos sorprenden, a la semana ni Miyabi ni ninguno de los otros gatos le dieron "importancia". Al principio todos se sentaban en una silla y lo miraban (ahora está en una repisa de la que es imposible que lo tiren), pero ahora ni siquiera eso, excepto que haga algún ruido que les llame la atención.
Poe es lo más dulce que hay! No solo se deja agarrar sin morder ni una vez, sino que ahora además está empezando a reconocer mi vos y se acerca a las rejitas de la jaula cada vez que me escucha! Me muero de amor!
El nombre es obviamente en honor del escritor Edgar Allan Poe del que soy súper fanática!

En algún momento del mes de marzo de 2008, mi mamá fue a pasear a los perros al parque, como hacemos dos veces por días, todos los días, sin excepción. Cuando se acercaba a una especie de banco de piedra que hay debajo de un árbol, le llamó la atención un papel de colores brillantes, no sabe exáctamente por qué. La cosa es que se acercó y casi se muere al ver un perrito diminuto acostado entre los papeles, que lo miraba con cara de susto. 
Así llegó
Sin pensarlo ni un minuto, mi mamá lo tomó en brazos para traerlo a casa y el pequeñito empezó a gritar como loco. Vaya uno a saber qué le hicieron al pobrecito para que se pusiera así simplemente por tocarlo.
Lo trajo hasta la casa y enseguida lo separamos del resto porque tenía todo el cuerpito lleno de sarna y tenía una sospechosa panzita que denotaba parásitos de todo tipo. Lo llevamos enseguida al veterinario y nos confirmó que tenía tanto sarna como parásitos.
Cuando se acostumbró a nosotras, el pobrecito era muy mimoso, lloraba todo el tiempo porque quería que lo tuviéramos en brazos y dormirse ahí.
La cosa es que cuando se curó de la sarna y sacó todos los bichitos de su cuerpo, ya se sentía bien y como es normal en un cachorro, quería salir de las cuatro paredes de la habitación, quería jugar, correr, ladrar. Y nosotras vivimos en un departamento y en el departamento de al lado vive una pareja con una bebé de meses y si bien nunca nos dijeron nada, tampoco es cuestión que dejemos al perrito ladrando todo el día en la habitación que da justo a la suya. 
Desde el primer día que lo vió, mi abuela se enamoró de él. Pero pensaba que con dos perras ya tenía bastante trabajo (nótese como la frase siempre es la misma pero el número de animales sigue creciendo xD), así que se lamentaba no poder llevarlo.
Unos días después le pedimos si no podía quedarse a Alonso hasta que le consiguiéramos un hogar, nosotras estando seguras que se iba a querer quedar con él luego de unos días. Quiero aclarar que eso no lo hicimos por "sacarnos de encima" el problema: hacía un par de meses que mi abuela estaba sumida en una depresión ya que en un año habían muerto las tres últimas hermanas que le quedaban con vida y nos venía diciendo que quería un perrito pequeñito al que pudiera cargar y llevar con ella a todas partes, pero no terminaba de decidirse. 
Se lo llevamos y no puedo explicar cómo le cambió la vida a mi abuela en unos pocos días. Salió de la depresión casi completamente diría yo, ella ahora vive por sus perros y al enano lo llama "mi angelito", así que imagínense cómo la ayudó con su presencia.
Alonso es un perrito muy feliz y juguetón, se la pasa todo el día corriendo y jugando con Aisha, la cual lo adoptó instantáneamente. Nos sorprendió gratamente lo "seria" que se puso a partir de la llegada del enano y como asumió su rol de "madre".
El nombre se lo eligió mi mamá de uno de mis libros de nombres y debo reconocer que me fascina este nombre, que significa "príncipe". Pusimos como su fecha de cumpleaños el 7 de febrero, fecha del aniversario de matrimonio de mis abuelos! (Que este año cumplen 55 años!!!)

Antes de llegar a casa de mis abuelos, Sarina había estado vagando por el barrio desde hacía varios días, mi abuela recuerda haberla visto "a la pasada". Y como un día, a la pasada, le dió de comer porque le daba lástima que estuviera tan flaca y asustada, la pobre perrita no se movió nunca más de la puerta de la casa. Mi abuela se moría de ganas de ayudarla, pero le parecía que con una perra ya tenía bastante trabajo. 
Empezaron los días de verdadero frío y mi abuela casi no podía dormir pensando en la pobre perrita que afuera se estaba muriendo de frío, a pesar que ella le había puesto unos trapitos para que se resguardara aunque sea un poquito. Por eso unos de esos días, se le ocurrió entrarla en la casa de atrás y a la mañana siguiente. Hizo eso por un par de días. Al tercero escuchó un ruido terrible en las rejas de la casa y asustados, mis abuelos se asomaron para ver qué sucedía, encontrándose a la pobre perrita siendo acosada por tres perros (era época de celo para colmo!) y tenía tanto miedo que estaba intentando meterse por entre las rejas para librarse de ellos. 
Ese fue el "basta" para mi abuela, que salió, espantó a los perros (según mi abuelo, estaba como loco preocupada por ella xD) y entró a la perrita a la parte trasera de la casa, que tiene un fondo enorme separado por un garage/taller de carpintería de mi abuelo super grande. Desde ese día no salió más de la casa.
Lamentablemente Sarina es muy territorial y agresiva con otros perros y humanos (solo acepta a mis abuelos y mi tío, las personas que viven en esa casa), por lo que tiene que estar en la parte trasera de la casa, pero todos los días cuando anochece mi abuela la entra a la otra casa, obviamente para que no tenga frío.
A pesar de eso es una perra muy muy dulce, que no te deja caminar para que le hagas mimos, aunque más de una vez me haya gruñido o mostrado los dientes. Vaya uno a saber qué le hicieron en la calle para ser así...
El nombre lo elegí yo (supongo se habrán dado cuenta xD) y significa "el llanto del sauce". Llegó cuando tenía 4 años, en el 2006.


Serena fue nuestra primera gata. Si bien cuando era chica mi madre tuvo un gato, llamado Andrómaco o Andro para los amigos, al ser macho y sin castrar, era más el tiempo que se la pasaba rondando gatitas que el que compartía con la familia. Cuando yo era chica recuerdo que le daba de comer a una gatita gris de una vecina. También recuerdo que lo hice por años, pero no logro recordar qué le pasó a esa gatita.
Todo comenzó un día de lluvia, me acuerdo que por alguna razón yo no había ido al colegio (¡todavía cursaba la secundaria!) y estaba despierta desde temprano. Cuando mi papá se estaba yendo para trabajar, vimos a una gata que nos miraba desde las escaleras con curiosidad. Nosotros con más curiosidad aún nos preguntamos de dónde había salido ese gato, pero luego recordamos que unos vecinos del edificio tenían una gata muy parecida. No le dimos mayor importancia ya que a veces dejaba rondar a la gata por las escaleras, así que cada cual volvió a sus actividades.
Aproximadamente una hora después escucho un maullido muy fuerte que venía de afuera. Sorprendida y curiosa me asomé y cuál fue mi sorpresa al ver que era el mismo gato que antes había visto en las escaleras, que ahora estaba sentado en una caja de cartón debajo del canasto de la basura del edificio. Había empezado a llover nuevamente y se me partía el corazón al ver al pobre gatito ahí, llorando como si estuviera implorando ayuda. Según me cuenta mi mamá, la llamé para decirle que había un gato llorando, que "me llamaba" (aunque yo no recuerdo esta parte xD) y si la podía subir. Ella me dijo que si y me acuerdo que nunca bajé tan rápido las escaleras! xD
Cuando la tuve en brazos noté que estaba super flaca, le podía tocar todos y cada uno de sus huesos, tenía pelado un costado y una "pelota" en la panza.
Nunca me voy a olvidar que cuando mi mamá llegó del trabajo dijo "eso es un gato??", así que imagínense del estado de la pobre gata.
Cuando el veterinario la revisó nos dijo que esa "pelota" que tenía en su pancita era una ventración y que seguramente alguien le había hecho una mala castración. También nos dijo que era hembra y tenía entre 7 y 9 meses.
Una semana después la operaron y por suerte quedó perfecta! Esto fue un día de noviembre de 1997, ya hace 10 años!!! Nos resulta increíble que Serena ya tenga 11 años.
El nombre Serena es por un dibujo japonés del que era super fanática en esa época, Sailor Moon, y se me vino a la mente instantáneamente cuando la ví, no sé porque, ya que podría haber sido cualquier otro! Lo más gracioso fue que cuando le dije "Serena" por primera vez, ella me maulló y se acercó a mí!! 
Al tener 11 años, el veterinario, debido a una inquietud de mi mamá, mandó a hacerle un análisis de sangre para corroborar que todo estuviera bien. Por suerte todo salió más que bien y su veterinario siempre nos dice que no parece para nada que tuviera 11!!
Serena es una gata solitaria, y si bien le gusta que le hagan mimos, no quiere que ninguno de los otros animales se le acerquen. Tal es así que si alguien se le pone cerca ella les pega!!! También es muy friolenta, en invierno siempre está en el lugar más caliente de la casa o delante de una estufa o las hornallas de la cocina.


Tomoya llegó a casa exactamente una semana antes de que yo me graduara de la secundario, los últimos días de noviembre del 2001. Ese día mi papá se iba al trabajo y le llamó la atención escuchar el llanto de un gatito. Buscó de donde venía y descubrió que un gatito diminuto estaba en un árbol altísimo, llorando para que alguien lo bajara. Intentó de todas formas pero no podía llegar a él. En eso se asoma mi mamá por la ventana para preguntarle qué hacía ahí en el árbol y cuando gira la cabeza para contestarle, el gatito le salta en el pecho y se le queda prendido a la camisa con las cuatro patitas. Obviamente que lo entraron y lo dejaron en un canasto hasta que yo volviera del colegio. Me acuerdo que no sé por qué yo justo llamé a mi mamá desde el colegio y me cuenta lo del gato... yo quería irme ya a ver al cachorrito!!
Al principio creíamos que era hembra así que, evitando el espantoso nombre que le quería poner mi papá (Pompón), lo había bautizado como "Yara". En sus ojitos tenía una conjuntivitis terrible, tanto que casi no podía abrir los ojos y pesaba solamente 200 gramos con 1 mes.
Por suerte en muy poco tiempo había mejorado muchísimo de sus ojitos y rápidamente aumentó de peso, aunque él es de consistencia "flacucha" ya de por sí! Mi mamá siempre se preocupa porque dice que es demasiado flaco, aunque el veterinario le asegure siempre que está perfecto, que ese es su peso ideal.
Le pusimos como fecha de cumpleaños el 7 de noviembre y cuando nos enteramos que en realidad era machito lo re-bauticé como Tomoya, nombre de uno de mis artistas japoneses favoritos. Su nombre significa "sabiduría".
Tomo (que así es como lo llamamos siempre, muy pocas veces le decimos Tomoya), al ser el único gato macho de la casa es como un latin lover! xD Si bien su novia oficial es Sora, eso no le impide hacerse arrumacos con Miyabi y Miwa y tener su amor platónico que es Serena, con la cual practica el "te quiero pero te pego".
Es extremadamente mimoso cuando quiere, pero no le gusta que lo alcen cuando no está de humor porque es capaz hasta de morderte la nariz (lo cuento con experiencia propia xD) y no le gusta que vengan desconocidos a la casa. Si algún visitante se acerca a él comienza a bufar y si intentan tocarlo empieza a rasguñar (también hablo por experiencia propia xD).